lunes, 10 de octubre de 2016

Beneficios de la natación para la salud.

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La natación es la actividad de resistencia por excelencia. Y lo es porque te obliga a moverte continuamente. Y es que tanto si avanzas como si te quedas suspendido en el agua, estás en continuo movimiento, por lo que se realiza ejercicio aeróbico constantemente, lo cual es beneficioso para los sistemas cardiovasculares y respiratorios.

Así, por un lado se ejercita el corazón con suavidad (no hay movimientos bruscos en el agua) y se favorece la circulación de la sangre situada, sobre todo, en la piernas, gracias a la alternancia de contracciones y descontracciones musculares. Además, en la piscina o en el mar, si se añade la posición horizontal, el frescor y la presión del agua ejercen una importante acción de drenaje. Por lo que adiós a los edemas y a las piernas pesadas.

Mediante la natación ejercitamos todo el cuerpo, se trabajan las piernas, los brazos, el torso y las caderas. No obstante, el tren superior es la zona que más se fortalece ya que la mayor parte del ejercicio se concentra en tríceps, dorsales, pectorales y músculos de la espalda. Si quieres conocer cuáles son los beneficios de la natación para la figura, debes tener en cuenta que estos dependerán del estilo de nado que realicemos.

    Crol y espalda. Estas modalidades hacen que los brazos trabajen y empujen bajo el agua, pero también debemos mantener el cuerpo firme sobre el agua por lo que no solo ejercitamos bíceps, tríceps y deltoides, también fortalecemos los glúteos, intercostales, abdominales y pectorales. El movimiento de pies en estos estilos es rápido por lo que tonificaremos los cuádriceps e isquiotibiales y, en menor grado, la pantorrilla y los músculos del pie.

    ​Braza y mariposa. Estos dos estilos requieren elevar la cabeza del agua para respirar, es por ello que la potencia del movimiento se encuentra en brazos y piernas. En estas modalidades se trabajan los pectorales, deltoides y bíceps en el tronco superior, y cuádriceps e isquiotibiales en el tronco inferior. La diferencia de estos estilos con respecto a los otros reside en la fuerza que se emplea en el movimiento, que requiere mayor energía y potencia para elevar el cuerpo hacia la superficie.

    ​Otras disciplinas. Además de las modalidades propias de la natación, en los últimos años, han surgido nuevas formas de combinar el ejercicio aeróbico con los beneficios que aporta el deporte en el agua. Dos ejemplos de ello son: el aquabiking (spinning en el agua) y el aquagym.



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